domingo, 18 de enero de 2015

bebiendo, bebiendo te vas perdiendo.

Proverbios
23:29 ¿Para quién será el ay? ¿Para quién el dolor? ¿Para quién las rencillas? 
¿Para quién las quejas? ¿Para quién las heridas en balde? 
¿Para quién lo amoratado de los ojos? 
23:30 Para los que se detienen mucho en el vino, 
Para los que van buscando la mistura. 
23:31 No mires al vino cuando rojea, 
Cuando resplandece su color en la copa. 
Se entra suavemente; 
23:32 Mas al fin como serpiente morderá, 
Y como áspid dará dolor. 
23:33 Tus ojos mirarán cosas extrañas, 
Y tu corazón hablará perversidades. 
23:34 Serás como el que yace en medio del mar, 
O como el que está en la punta de un mastelero. 
23:35 Y dirás: Me hirieron, mas no me dolió; 
Me azotaron, mas no lo sentí; 
Cuando despertare, aún lo volveré a buscar.

No llenes tu cabeza de alcohol, que te ofrece un falso refugio. Refúgiate en el Dios vivo y verdadero, renuévate en el espíritu de tu entendimiento con la lectura de la Palabra de Dios. Así sea. Para que conozcas a Jesucristo como al Salvador de tu alma, que dio su vida al morir en la cruz ocupando tu lugar, para librarte de la condenación eterna por causa de tus pecados. Él murió por ti, mas al tercer día resucito y se sentó a la diestra de Dios, para interceder ante Dios por quienes depositan su fe en Él. Acércate al Señor Jesús con arrepentimiento y reconoce que solo Él salva. Así sea.

Te invito a leer "Soluciones falsas, Problemas reales"
Cuando puedas ver que en el fondo de la botella no hay ninguna solución; cuando puedas ver que en el fondo del pozo en el que te encuentras solo hay lodo cenagoso; cuando puedas ver que estás undiéndote mas y mas en la desesperanza, cuando toques fondo y reconozcas que solo no puedes, que necesitas a Dios; clama a Dios y Él te responderá.

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